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jueves, 9 de marzo de 2017



Los ecodestinos que se pondrán de moda

                                                                                                                                                              Los países en desarrollo han descubierto en el ecoturismo una forma de atraer turistas sin destrozar su paisaje ni esquilmar su biodiversidad. En 2013, la ONU reconoció al turismo ecológico como un recurso clave para luchar contra la pobreza y proteger el medio ambiente, animando especialmente a estos países a impulsar dicha industria. Con el modelo de Costa Rica o Nueva Zelanda como referencia, países que han hecho del ecoturismo su bandera, otros estados despuntan ya como los ecodestinos que se pondrán de moda en los próximos años. Son lugares donde se involucra a la población local en el desarrollo turístico, se construyen hoteles eco-friendly y se protegen los paisajes naturales. Estos son diez destinos donde practicar el turismo responsable sin encontrarse todavía con demasiados visitantes.
   

                                                          

   
                                                                                                                                          

Nicaragua, a la sombra de sus vecinos


A la sombra de su vecina Costa Rica, este pequeño país centroamericano ha decidido imitar su modelo y basar su desarrollo en un ecoturismo de calidad; recursos no le faltan. Aunque todavía tiene mucho por hacer, es el momento de visitar el que está llamado a ser el gran ecodestino de moda. Nos sorprenderán sus áreas protegidas, como el Volcán Masaya, el Volcán Mombacho, Ometepe, el Archipiélago Solentiname, Los Guatuzos o El castillo; áreas en las que se ha animado a las comunidades locales a ofrecer servicios de ecoturismo.
Nicaragua todavía es un país para viajeros con sed de aventura, con magníficos parques protegidos y reservas naturales, enormes volcanes negros y selvas tropicales, enclaves perfectos para el excursionismo. Otros quizá prefieran observar el paisaje y explorar sus bellas ciudades coloniales. Además, sus playas son espléndidas y hay muy buenas zonas para practicar surf y buceo, y todo ello sin que haya llegado el turismo de masas.
                                                                   



Turismo ético en Barbados
Hasta ahora nadie ha puesto en duda la belleza natural de Barbados, donde los turistas llevan muchos años disfrutando del Caribe. Pero este país insular está dando un paso más allá, intentando impulsar el turismo a través de prácticas sostenibles. La protección de sus costas se ha convertido en un modelo a seguir para otros países de la región caribeña y ha desarrollado enclaves como el interesante parque Welchman Hall Gully, donde practicar turismo ético.
                                                               

                                                        

Hoteles ‘ecofriendly’ en Uruguay


Sin ser un gran destino turístico, Uruguay juega bien la baza de su discreción a la sombra de dos colosos, Brasil y Argentina. Quienes buscan sitios más naturales y sostenibles, encuentran aquí todavía parajes donde sentirse un Robinson Crusoe, o casi, como el Cabo Polonio, en el departamento de Rocha, donde es posible practicar el ecoturismo en playas solitarias de gran atractivo natural y cultural. La oferta incluye excursionismo, paseos a caballo, pesca, ciclismo y avistamiento de ballenas.



Uruguay destaca también por sus esfuerzos para desarrollar la energía sostenible en un proyecto que aspira a generar, mediante parques eólicos, un 90 por ciento de electricidad renovable. También ha optado por potenciar los hoteles ecofriendly, en los que los amantes del medioambiente se sentirán como en casa. Es el caso de los hoteles flotantes en la Laguna Garzón, un extenso sistema de lagunas de la costa. Además de permitir disfrutar de un entorno natural único, ha integrado a las comunidades de pescadores artesanales locales en el desarrollo turístico. 

                                                                         


Panamá, las islas de los Kuna

Uno de los próximos paraísos tropicales de moda será Panamá, un país en desarrollo que está cuidando especialmente el medioambiente y la integración de la población local en determinados desarrollos ecoturísticos. Uno de los tesoros naturales es el archipiélago de Kuna Yala, conocido también como las islas de San Blas que forman un territorio semiautónomo del pueblo kuna, con palmeras, playas fabulosas, cabañas con techo de paja y encanto intemporal.
El desarrollo no ha hecho mella gracias a las leyes de conservación impuestas por los propios kuna, así que aquí no hay hoteles horribles que estropeen el paisaje ni turismo masivo que contamine el idílico lugar; tan solo muchas islas deshabitadas por explorar.
                                                             



                                                       

sábado, 25 de febrero de 2017

 
                                                     

Turismo de Barcelona crea un comité para velar por la sostenibilidad

  

Turisme de Barcelona ha creado un comité que velará por la sostenibilidad social, medioambiental, cultural, de accesibilidad y económica de la actividad turística en todos sus ámbitos, según informó ayer la entidad.
El director general del consorcio, Jordi William Carnes, afirma que el objetivo es que la actividad turística sea sostenible en todos los ámbitos, reafirmando de esta manera la apuesta por el turismo responsable.
Con la creación de este grupo de expertos, la entidad se refuerza de cara al Año del Turismo Sostenible, que se celebrará a lo largo de todo este 2017 por designación de la Organización Mundial del Turismo (OMT).


                                                                   
    

viernes, 24 de febrero de 2017

 



                                                 

Turismo responsable: Otra forma de viajar es posible



El turismo responsable busca el establecimiento de modelos de desarrollo turístico sostenibles y específicos para cada destino, un desarrollo sostenible que está fundamentado en el desarrollo de tres pilares fundamentales y complementarios, además de indisolubles: un pilar social, uno económico y un pilar medioambiental.
El turismo responsable denuncia los impactos negativos del turismo en las sociedades anfitrionas y la imagen distorsionada que los visitantes pueden hacerse; esta práctica de turismo responsable valora y reclama la responsabilidad de todos los implicados a la hora de favorecer modelos turísticos sostenibles.
El turismo responsable constituye a la vez de un eje fundamental, una de las herramientas de cooperación al desarrollo más eficiente que existe. Así ha sido reconocido de forma reiterada por diferentes agencias de Naciones Unidas y organizaciones internacionales.
La práctica de un turismo responsable se puede, se tiene y se debe extrapolar a cualquier lugar del mundo, no tiene por qué estar directamente relacionada con la práctica de viajar a países en vías de desarrollo, puede ser perfectamente desarrollado en los países avanzados, es más, las estrategias del turismo responsable en los países desarrollados debieran de servir de ejemplo para con el resto.
El turismo responsable defiende una filosofía de vida que: «Es respetuosa con el entorno natural, contribuye a la prosperidad local y es sensible con las particularidades de la cultura del lugar». Las personas turistas que viajan de una manera responsable tienen asimilado el papel de responsabilidad social, económica y medioambiental que tiene su viaje, por otro lado las personas turistas que viajan de manera entendida como convencional, delegan estas responsabilidades en los alojamientos o empresas turísticas que gestionan sus vacaciones y desatienden en este periodo sus compromisos con la reducción de impactos negativos. «Resulta triste que mucha gente no viaje más que con hoteles con todo incluido, donde visita otro país pero se queda dentro de una burbuja», desde el punto de vista social, económico y medioambiental.
Los ‘mega-resorts’ turísticos son un desastre total, y su impacto daña gravemente tanto el entorno como a la población local. Por eso, el turismo responsable anima a los viajeros a pasar más tiempo en el destino para que dé tiempo de conocer su cultura mejor, estar menos tiempo en el transporte, alojarse en hoteles de propiedad local, emplear un guía local, comprar cosas del lugar, viajar de forma consciente y con la mente abierta, informándose bien sobre la actualidad del país, sus códigos culturales y al menos unas palabras en la lengua local. Las personas y organismos que apuestan por el turismo responsable, tienen la certeza que algunas cosas están cambiando y, así, se está reconfigurando el concepto de turista, ya que actualmente la o el turista goza de un mayor acceso a la información, comienza a ser consciente de la repercusión de sus acciones y las experiencias de viajes interculturales se han multiplicado.
Una nueva conciencia global está colocando en la agenda internacional la lucha contra el cambio climático y conceptos como sostenibilidad, derechos humanos, consumo sostenible o interculturalidad, y ya no nos son patrimonio de una minoría ideologizada. Por eso, el turismo responsable supone una forma de viajar que se replantea las actitudes habituales en multitud de viajes y posibilita que el turista o viajero ayude a mejorar las condiciones de vida en muchos lugares del planeta, sin dejar huella ecológica. Así, cada vez son más el número de personas conscientes de la repercusión y efectos de nuestros actos cotidianos, no sólo en relación con el medio ambiente sino también con las personas.
El turismo es una fuente de ingresos importante para el crecimiento y desarrollo de la economía de un país directa e indirectamente, la industria del turismo es considerada como una importante fuerza motriz del desarrollo económico de un lugar (país), ya que a través de esta actividad el turista consume ocio, cultura, productos, bienes y servicios.
Sin embargo, la realidad actual nos demuestra que el turismo provoca un impacto socioeconómico, ambiental y cultural negativo en la sociedad receptora si este no tiene en cuenta una serie de variables. Por este motivo se empieza a desarrollar el concepto de turismo responsable, como medida inclusiva de buenas prácticas respecto al “turismo de masas”

Las bases del turismo responsable pueden y deben aplicarse a cualquier destino mundial, no solo en los viajes a paises en vias de desarrollo. Los trabajadores y trabajadoras deben tener unas condiciones de trabajo y una remuneración digna, estimulando su desarrollo personal y la toma de responsabilidades.
Combatir el trabajo infantil y turismo sexual con un turismo basado en el aprendizaje intercultural, entendiendo este como un turismo que tiende puentes para el conocimiento y respeto mutuo entre los turistas y la población local que visitan. Fruto de reflexiones en el mundo de los viajes, se está impulsando el turismo responsable en multitud de países, una forma de viajar que se replantea las actitudes habituales en los viajes y posibilita que el turismo ayude a entender las variables culturales y mejorar las condiciones de vida en muchos lugares del planeta. Además, ofrece a los turistas nuevas y genuinas experiencias, en contacto directo con la población local, en escenarios naturales y culturales que no han sido adulterados. En muchos rincones del planeta existen iniciativas de turismo responsable debidamente acreditadas  por organismos independientes.
Iremos dando a conocer esas iniciativas y haremos sugerencias de ideas de viajes responsables por todo el Mundo. El camino es largo, pero aquí comienza nuestra apuesta por concienciar por un turismo más responsable y sostenible, acorde con nuestra filosofía de vida.
¿QUÉ DEBE TENER UN VIAJE PARA SER MÁS RESPONSABLE?
• Debe promover el uso del transporte público y la bicicleta.
• Debe reconocer, valorizar y respetar la Cultura, la tradición y sobre todo a las personas. Conviviendo con las poblaciones de acogida en búsqueda de una autentica inmersión cultural.
• Debe promover una conciencia ecológica y unas actitudes: Éticas, responsables, respetuosas, sencillas, no Consumistas.
• Debe generar recursos a las Comunidades locales, a corto y largo plazo.
• También generar ingresos para la conservación y rehabilitación de ecosistemas y patrimonio.
• Apoyar a los derechos humanos, los movimientos democráticos, la participación ciudadana y el asociacionismo.
• Luchar por minimizar los impactos indeseables del turismo, como son: el turismo sexual, la explotación infantil, el dumping inmobiliario, la evasión de divisas, etc.


• Debe proteger el Medio ambiente: Conservar recursos, minimizar los residuos, proponer medidas paliativas o compensatorias de efectos negativos, como, por ejemplo, las emisiones de CO2 del vuelo.